La maleta

Cruzó la frontera con una maleta pequeña.

Dentro no llevaba ropa suficiente, ni papeles en regla, ni una dirección segura.

Solo traía la voz de su madre, repitiéndole que no mirara atrás.

Años después, cuando por fin tuvo una casa, abrió la maleta.

Estaba vacía.

Entonces comprendió que había cargado todo el camino con lo que ya no podía volver a ser.